El tradicional pesebre viviente de la localidad de Las Rosas se instalará este sábado 20 de diciembre, invitando a los vecinos de la comuna a visitarlo desde las 21:00 horas.
Antes de asistir, los vecinos podrán descubrir cómo se vivía esta tradición en sus primeros años y conocer cómo se fue consolidando en la comunidad. En El Diario de Curacaví te mostramos este recorrido histórico a través de fotografías de Marta Figueroa, restauradas por nuestro equipo.
El pesebre viviente fue creado hace varios años por la Hermana Begoña, de origen español. Desde sus inicios, se ha caracterizado porque los personajes son interpretados por los propios habitantes del sector, quienes aún mantienen viva esta tradición.
La Hermana Begoña vivía en la ex Escuela de Las Rosas, un inmueble que pertenecía a la municipalidad. Posteriormente, la propiedad fue intercambiada con la Iglesia por el terreno vacacional de El Quisco, conocido como Padre Benjamín Ulloa.
La Hermana Begoña comenzó a realizar el pesebre viviente en su propia casa. Con el paso del tiempo, se transformó en una tradición que cada Navidad alegra a la comunidad de Curacaví y que hoy sigue siendo organizada y representada por los vecinos del sector.
Más que una representación, el pesebre viviente es un puente entre generaciones, que mantiene viva la historia y la identidad de Las Rosas en cada Navidad.


















