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Coraline: la valentía necesaria para cerrar puertas que no debimos abrir

Publicado en 2002, Coraline es un cuento de hadas retorcido, una historia que parece pensada para niños… hasta que te das cuenta de que no lo es. Neil Gaiman construye una pesadilla elegante y perturbadora, donde lo cotidiano se convierte en amenaza y el hogar en un laberinto lleno de trampas.

¿Y si detrás de una puerta cualquiera se escondiera un mundo que parece mejor al principio… pero termina siendo una trampa perfecta? Todos tenemos nuestras propias “puertas secretas”: momentos que nos marcan, decisiones que tememos enfrentar, relaciones que podrían atraparnos. Coraline nos muestra que cruzarlas sin cuidado puede tener consecuencias que nos persiguen mucho después.

Coraline Jones es una niña curiosa y valiente, con la mirada aguda de quien no se deja engañar fácilmente. Al cruzar esa puerta, entra a una dimensión paralela donde todo parece “mejor”: los padres cocinan, la casa brilla y hasta los juguetes cobran vida. Solo hay un detalle inquietante: todos tienen botones en lugar de ojos.

Esa versión “ideal” del mundo comienza a desmoronarse cuando su “otra madre” revela lo que realmente quiere: quedarse con ella para siempre… y coserle los ojos. Gaiman no escribe solo una historia de terror. Escribe sobre la valentía de los niños… y sobre la valentía que necesitamos los adultos para enfrentar lo desconocido, para reconocer cuándo una puerta es mejor dejarla cerrada.

Coraline no es solo una historia para niños. Es una metáfora sobre la vida adulta: sobre decisiones que debemos tomar, puertas que es mejor no abrir y situaciones que requieren valentía para enfrentar lo desconocido. Nos recuerda que, a veces, la valentía no consiste en explorar lo nuevo, sino en protegernos y cerrar aquello que podría atraparnos.

Coraline es, al final, una advertencia disfrazada de cuento. Una oda a la valentía y a la capacidad de ver lo que otros no ven. Porque a veces, la valentía no consiste en abrir nuevas puertas, sino en cerrarlas antes de que sea demasiado tarde.

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Una adaptación de culto: Coraline en stop motion

En 2009, esta historia fue adaptada magistralmente al cine por el director Henry Selick en una película de animación stop motion que ya es considerada de culto. La estética oscura y artesanal, la atmósfera gótica y el detalle minucioso en cada cuadro logran capturar el espíritu del libro con una fidelidad inquietante. No es una simple versión animada: es una obra de arte visual que amplifica el miedo silencioso y la belleza sombría de la novela.

La otra madre, el gato negro, las voces del otro mundo… todo cobra vida en una cinta que no subestima a su público y que, al igual que el libro, recuerda que el verdadero valor no consiste en no tener miedo, sino en enfrentarlo con los ojos abiertos.


En El Diario de Curacaví te recomendamos esta joya literaria por su atmósfera única, su mensaje poderoso y su capacidad para hablarnos de los miedos que arrastramos desde niños… y que a veces nunca desaparecen.

Porque hay libros que no solo se leen. Se atraviesan con los ojos bien abiertos.

📚 Invasión Literaria
📰 Una sección de El Diario de Curacaví
👉🏼 Coraline – Neil Gaiman
🖤 Hay puertas que nunca debimos abrir… y otras que hay que cerrar con valentía.

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