A mediados de los años 90, cuando el verano ofrecía pocos panoramas en la comuna, comenzó a tomar forma el Festival de Curacaví, que en esos años se conocía con otro nombre.
El evento nació tras una iniciativa pensada para reunir a la comunidad y dar espacio a sus talentos. Con el tiempo, terminaría convirtiéndose en una de las tradiciones más recordadas de la temporada estival.
Según recuerda P. Ovalle, quien participó directamente en la organización de aquellos años, la idea inicial era realizar un Festival de la Voz como actividad recreativa para las familias que no podían salir de vacaciones fuera de Curacaví.
En esa tarea participaron distintas personas, entre ellas Eduardo Román, quien se desempeñaba como encargado de Cultura en ese entonces.
El entusiasmo fue inmediato. Tal como recuerda la ex organizadora, “en una semana ya teníamos muchos inscritos, no solo en canto, sino también en baile”. Ese interés hizo que el evento creciera rápidamente y cambiara de rumbo.


Festival de Variedades Curacaví
Fue así como el certamen comenzó a incorporar categorías infantiles, adultas y artistas consagrados. Años más tarde se sumaron bandas musicales, permitiendo reunir a participantes de toda la comuna e incluso de otras ciudades del país. Niños, jóvenes, juntas de vecinos y agrupaciones de adultos mayores competían en un ambiente familiar donde, como resume la propia fuente, “no existía edad para competir, solo talento, entusiasmo y ganas de dar lo mejor”.
La organización se realizaba con recursos mínimos. No había presupuesto para escenografía, iluminación ni sonido, por lo que gran parte del montaje se lograba con implementos facilitados y con el apoyo de personas que colaboraban de distintas maneras. Así nació el Festival de Variedades. “Se hacía con muy pocos recursos, pero con mucho esfuerzo de todos”, recuerda.
Parte del escenario incluso se armaba con escenografías en desuso que eran adaptadas para cada jornada. A pesar de esas limitaciones, el festival comenzó a crecer. Cada verano aumentaban las inscripciones y, durante febrero, los organizadores recibían constantes llamados de personas interesadas en competir.

El jurado estaba integrado por profesores de música, baile y miembros de agrupaciones artísticas, quienes evaluaba en secreto a los participantes durante tres noches que se extendían hasta altas horas, en jornadas donde lo importante no era solo ganar, sino participar.
Aunque el evento tenía antecedentes desde fines de los años 80, fue en esa etapa cuando tomó forma el festival que muchos vecinos recuerdan. Tras varios años certamen volvió a centrarse principalmente en la competencia vocal y adoptó el formato con el que hoy se conoce como Festival de Curacaví.
Lee también: Artistas que marcaron las últimas ediciones del Festival de Curacaví









