Inicio / MÚSICA / Desde Curacaví, un clavel para Cerati: así se mantiene vivo el legado del ícono del rock latino

Desde Curacaví, un clavel para Cerati: así se mantiene vivo el legado del ícono del rock latino

Una vecina de Curacaví, Carolina Rivera, dejó un clavel rojo en el tumba de Gustavo Cerati, en Buenos Aires. Su gesto silencioso se transformó en un símbolo del vínculo cultural que el músico mantuvo con Chile.

La flor quedó apoyada con cuidado sobre el mármol. No hubo cámaras ni anuncios. Solo un acto sencillo, casi invisible para quienes pasan a diario por el lugar, pero cargado de significado, la música sigue uniendo territorios, incluso a través de gestos anónimos.

Gustavo Cerati en Chile

El exlíder de Soda Stereo, marcó de manera definitiva la historia del rock latinoamericano. Sus canciones no solo definieron una época, sino que acompañaron a generaciones enteras, instalándose en la memoria colectiva más allá de modas.

Después de la separación de la banda, Chile se convirtió en un lugar clave para la carrera solista de Cerati. Vivió largos años en el país, desarrolló parte importante de su obra personal y construyó un vínculo profundo con el público chileno. No fue un artista de paso: encontró aquí un espacio para reinventarse y seguir explorando su música.

Por eso, el gesto de Carolina Rivera no es solo una ofrenda individual. Es un símbolo de memoria y agradecimiento hacia un artista que dejó una huella, tanto en Argentina como en Chile.

La música de Cerati continúa sonando, cruzando la cordillera una y otra vez, sin necesidad de explicaciones. Porque, a veces, un acto pequeño dice más que mil palabras. Y nos recuerda que siempre hay alguien de Curacaví en el mundo.

Etiquetado: